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EDGAR INSUASTY
FORMACIÓ
2004-05 Postgrado en Estética y teoría del arte contemporáneo.
Universidad Autónoma de Barcelona, Fundación Joan Miró.
Barcelona (España)
2003-04 Curso profesional de cine y video. Metrópolis CE. Madrid (España)
2003 Curso de arte contemporáneo. La casa Encendida. Caja Madrid “Miradas sobre el arte español de los últimos 25 años”. MNCARS. Madrid (España)
2002 Congreso “Arte y terror. Limites del arte”. Universidad Autónoma de Madrid, Circulo de Bellas Artes. Goethe-Institute. (España)
2000 Congreso nacional “El dibujo del fin de milenio”. Universidad de Granada (España)
1999 Seminario-taller “Arte y enseñanza, la ética del poder”, con Luis Camnitzer. Casa de América. Madrid (España)
1999-2001 Curso de apreciación del arte contemporáneo. Circulo de Bellas Artes. Madrid (España)
1998-2003 Cursos de Doctorado. Universidad Complutense de Madrid (España)
1991-1996 Licenciatura en Bellas Artes. Universidad de Nariño. Pasto (Colombia)
1987-1989 Artes plásticas. Escuela de artes populares. Pasto (Colombia)
EXPOSICIONES INDIVIDUALES
2009 “Línea de fuego +Seis impresiones”, Facultad de Música. Universidad de Nariño.(Colombia)
2006 “Línea de fuego +Seis impresiones”, Facultad de Música. Universidad de Nariño.(Colombia)
2006 “Línea de fuego +Seis impresiones”, Facultad de Música.
Universidad de Nariño.(Colombia)
“Risa de nueve”, Tinta Invisible. Barcelona (España)
2005 “Presencias por ausencia / La escalera de maíz”. Galería Full arte. Sevilla (España)
2001 “1996. Pintura. 1997” Visión retrospectiva.
Casa de la Cultura. Pasto (Colombia)
“Aproximaciones retrospectivas”. Centro Cultural Palatino.
Universidad de Nariño. Pasto (Colombia)
“Pueblo feroz y la pequeña cara del cerdo”. Casa de la Cultura. Pasto (Colombia)
2000 “Des-apariciones”. Centro Cívico Cultural de San Martín de la Vega. Madrid (España)
1997 “Serigrafías primitivas”. Museo de Arte Moderno. Quito (Ecuador)
1996 “Océano”. Centro Cultural Palatino. Universidad de Nariño. Pasto (Colombia)
1995 “La dirección de la rosa”. Casa de la Cultura. Pasto (Colombia)
1993 “Pintura”. Área Cultural Leopoldo López Álvarez. Banco de la Republica. Pasto(Colombia)
EXPOSICIONES COLECTIVAS
2009 Salón de pintura Narió (Colombia)
2007 Estacionario I y II. Galería Punto Arte. Barcelona (España)
2006 40. Salón Nacional. Bogotá (Colombia)
2005 Salón Regional. Itinerante (Colombia)
2004 Exposición 100 años de la Universidad de Nariño (Colombia)
2002 X Edición de estampa 2002. Recinto ferial de la Casa de Campo. Madrid (España)
Galería A y N, Centro de Arte. Madrid (España)
2001 “Últimas mariposas muertas”, Instituto Iberoamericano de Finlandia.
“Certamen jóvenes creadores 2001”. Museo de la ciudad de Madrid (España)
Galería A y N, Centro de Arte. Madrid (España)
Exposición Arte Nariñense. Biblioteca Virgilio Barco Vargas. Bogotá (Colombia)
1999 “Premio joven 99 de artes plásticas”. Antiguo museo de arte contemporáneo de Madrid.
“Instrucciones para subir una escalera”. Sala de exposiciones de la Organización de los Estados Iberoamericanos O.E.I. Madrid (España)
“Intermedio. Casa do Brasil. Madrid (España)
1997 “7 nombres”. Centro Cultural de la Universidad Mariana. Pasto (Colombia)
1996 “Segunda muestra de arte contemporáneo en Nariño” (Colombia)
“IV Salón regional de arte en Nariño”. Banco de la Republica. Pasto (Colombia)
“XIV Salón de artes plásticas de la sociedad de mejoras públicas de Cali” (Colombia)
1994 “Exposición Integración Colombo- Ecuatoriana”. Casa de la Cultura ecuatoriana. Quito
“Artistas Jóvenes Nariñenses”. Instituto Municipal de Cultura y Turismo. Pasto
“Arte Contemporáneo en Nariño”. Galería Morasurco. Pasto (Colombia)
1991 “El salón de arte en Nariño”. Banco de la República. Pasto (Colombia)
DISTINCIONES
2001 Mención accésit. Certamen jóvenes creadores 2001. Museo de la ciudad. Madrid
Reconocimiento “Artista del año 2001”. Cámara de Comercio de Pasto. (Colombia)
2000 Beca de exposición individual convocatoria 2000. Centro Cívico de San Martín de la Vega (España)
1998 Obras seleccionadas para el gabinete de dibujo de la Universidad Complutense de Madrid (España)
1997 Mención de honor. XIV Salón de artes plásticas Sociedad de mejoras públicas. Cali (Colombia)
1996 Tesis laureada y grado de honor. Maestría en Bellas Artes. Universidad de Nariño. (Colombia)
OBRA EN COLECCIONES
Universidad de Nariño. Pasto (Colombia)
Casa de la Cultura de Nariño (Colombia)
Gabinete de dibujo de la Universidad Complutense de Madrid (España)
Casa do Brasil. Madrid (España)
Instituto Iberoamericano de Finlandia. Madrid (España)
Centro Cívico Cultural de San Martín de la Vega. Madrid (España)
Arte y Naturaleza Centro de Arte. Madrid (España)
Galería Full art. Sevilla. España; Galería Punto Arte. Barcelona (España)
Colecciones privadas.
BIBLIOGRAFÍA
http://edgarinsuasty.blogspot.com.es/

EDGAR INSUASTY. UN VIAJE HACIA LO VISCERAL.
Por Carlos Fajardo Fajardo.
http://pinturacolombiana.blogspot.com.es/2009/07/edgar-insuasty.html

Navios de Caronte.com
Ilustraciones de Edgar Insuasty
Presencia Editore
Bogotá, 2008
http://www.scribd.com/doc/17204198/Navios-de-Caronte-Poesia-Carlos-Fajardo-BREVE-ANTOLOGIA-del-libro/

EDGAR INSUASTY: UN VIAJE HACIA LO VISCERAL

POR CARLOS FAJARDO FAJARDO*
El símbolo es un objeto del mundo conocido, sugiriendo algo
que es desconocido;
es lo conocido expresando la vida y sentido de lo inexpresable.
Aniela Jafeé

Edgar Insuasty (Pasto, Colombia, 1972) va hacia lo matérico espiritual. Su obra traza un umbral misterioso entre la figuración simbólica y el abstraccionismo geométrico. Allí sitúa una iconografía rítmica, antropológica, cuyas raíces las podemos encontrar en la hibridación cultural de donde proviene. El trabajo con materiales diversos, tanto orgánicos ( madera, café, etc.), como inorgánicos (metal, alambres, arcilla, látex, tela, etc.) levanta una simbología llena de provocaciones y contrastes, que dialoga con el arte conceptual y recorre espacios surreales y del expresionismo abstracto y figurativo.

En sus instalaciones y esculturas, Insuasty proyecta un imaginario de la muerte representado en lo terrígeno, el socavón, la tumba. (Véase, por ejemplo, Socavón y Contéo -2000- “Cadáver”- 1999-, “Claustrofobia”-1999-). Son isotopías isomórficas donde es frecuente el tema del entierro, del sepulcro, como vientre materno y sarcófago, cerrado y circular, lo cual crea una atmósfera claustrofílica en los cuadros. La tumba, como espacio indígena ancestral, es a la vez aniquilación y protección maternal, símbolo erótico femenino, morada nupcial. Hallamos, pues, relaciones con la casa, lugar que brinda seguridad del exterior, paraíso o sitio de reposo, de paz y tranquilidad.

El trabajo de este artista, nos ubica en atmósferas de lo terrible y lo grotesco. Aquí lo visceral, lo sanguíneo, se revela como suceso permanente. Deconstruye al arte anecdótico, procede a establecer la invención de lo emblemático, que más que recrear, provoca, invoca, subvierte al ojo con el horror de la belleza. Lo feroz nos petrifica al observar la instalación ADDIS (2000). La figura de un niño, con sus labios cocidos, conmueve por su desgarrante ternura. En palabras del artista, “Addis es el nombre de un niño de Sarajevo cuyo cuerpo fue alcanzado por una bomba mariposa especializada en niños. El rostro de Addis, desfigurado parcialmente, fue reconstruido en Italia. A través de una superposición de capas de látex sobre la imagen del niño impresa sobre acetato, voy haciendo desaparecer las marcas del infortunio hasta que solo se conserva la idea borrosa de un rostro anónimo; así hasta conseguir doce veces la misma imagen que finalmente se dispone a manera de un cubículo iluminado desde el interior. En la parte baja de la pieza se puede leer: ‘La inocencia no supone protección’.” (Véase, Museo Virtual de Arte- Universidad de Nariño-, Página web). No hay aquí espacio para el ensueño plácido; no hay silencio para la tranquilidad y la falsa felicidad; sólo proyección hacia el abismo expuesto como vacío desgarrador. Obra orgánica y metafísica a la vez, llena de estremecimiento, haciendo conciencia de una condición de padecimiento.

Por lo visto, Insuasty trabaja desde los contrastes, desde las ambivalencias, tal vez carnavalizando la muerte, el esplendor de la tierra y su fuego. Fusiona la ternura y la violencia, la agresividad con la caricia, la piel con la piedra. La unión de estos contrarios provoca repulsión y atracción. Objetos diversos forman un organismo estético vivo, fluyente y ambiguo. Entre el ser y el estar, su obra nos muestra los flujos interiores: sangre, plasma, agua, semen, corazones expuestos como llamas colgando, ingrávidos ( Véase Éxodo, instalación, 1999)/nota 1. Eros y Thánatos cantando en un coro al unísono, inventando los ritos del nacimiento y de la destrucción. Lo bello y lo siniestro, el horror y la hermosura. Tal es el caso de la instalación “El círculo cerrado de la costurera” (2002) en la cual la figura de una bella mujer desnuda, expuesta sobre un tambor de tejedora, nos seduce al primer impacto, pero al detenernos en sus detalles damos cuenta de que se trata de un cadáver al que se le ha practicado una autopsia siniestra. El ángel terrible de Rilke no puede ser aquí más certero e insinuante.

Como proyección de esta gama de ambiguas formas y figuras, Insuasty nos revela el lado oscuro y trágico de los emigrantes-inmigrantes. En su proyecto titulado “Pateras”, la obsesión por mostrar la trágica aventura de un viaje sin retorno se hace patética. Más allá de pintar la anécdota del nómada inmigrante africano a tierras españolas, Insuasty aborda el símbolo del vacío en su desnudez, la embarcación sobre la cartografía estremecedora del mar, signo de la muerte y de la utopía fracasada; emblema de un viaje sin retorno. De nuevo lo bello y lo terrible, el horror hecho horror. Realizados estos cuadros en colores cálidos y acuáticos: tonos verdes, rosados, mates, ellos insinúan, sin embargo, atmósferas de podredumbre representadas en las moscas que circundan estas barcas que se dirigen hacia la nada. En la inmensidad del océano, en una topografía del abismo, Insuasty sitúa sus yertas pateras, con una soledad errante, sin horizonte alguno. Su figuración geométrica se fusiona con la plasticidad de los colores marinos. La infinitud de lo sublime se vuelve delirio de la muerte. Y es el agua la isotopía que marca a los iconos de los navíos. Sus Pateras son ataúdes que transportan el corazón de los muertos. Un cierto “Complejo de Carón” al decir de Gastón Bachelard, navega por estos cuadros donde la barca simboliza tanto la cuna como la tumba, el útero y la nada, la maternidad y la mortalidad, inclusión y expulsión, vagina y poder fálico. El sueño del inmigrante se revela ambiguo, caótico. Se propone un viaje sin retorno en una patera que es nacimiento y mortandad, fecundidad y destierro.

Entre los años 2001 y 2003, el pintor trabaja en una serie de dibujos con técnicas mixtas de óleo y grafito sobre papel. Llama la atención su insistente preocupación por lo ancestral antropológico. Figuras zoomorfas, fálicas y vaginales, establecen un diálogo mítico-místico (Ver Estudios I, II, III). Representaciones antropófagas que se debaten en franca batalla con la materia y la carne. Dientes que evocan la muerte; dientes que pueden ser manifestación de la risa o del desgarramiento, del goce o del dolor. Los contrarios saltan de nuevo ante el espectador estupefacto. En sus cuadros “Ríe” I, II (2002) el rostro de un niño se constituye en el rostro del miedo o de la dicha. En la mayoría de sus obras, la linealidad irregular de estas dentelladas manifiestan la imaginería de la vagina dentada, devoradora, metaforizando las más originarias pasiones del erotismo, los subterráneos secretos de la exterminación y de la procreación femenina. Fundación de un rito sexual y erótico dibujado en colores ocres, terrígenos, tubérculos. Esta aproximación al rito devorador antropófago, constituye una de las obsesiones en su obra: es la manera de expresar la intimidad humana y sus padecimientos.

Sus ambientes de lo mordicante, de lo animalesco, que expresan agresividad, crueldad, hostilidad; sus fauces devoradoras y terribles, edifican una iconografía de inquietante canibalismo que se une también al mordisco del tiempo destructor, un tiempo antropófago, un mal devastador. En su serie “Dentellada” (2003) el imaginario nos ubica en una visión terrorífica unida a lo bestial. Las relaciones isomórficas son marcadas en esta pintura insinuante. Se vislumbran conexiones entre el vientre sexual y el vientre digestivo, entre lo erótico y el masticar, Eros y Cronos, la sensación de fauces que se trasmutan en sexo.

De esta manera, el artista nos da conciencia de la perpetua destrucción-creación de nuestro cuerpo; nos plantea una metáfora de la existencia; seduce con su insinuante simbología antropológica. Nada aquí está petrificado. Todo fluye, es movilidad, signo que se debate en ritmo volátil como la vida. La pintura retoma, pues, su originaria manera de provocar e insinuar un problema desde su interioridad. La figuración abstracta desentroniza lo superficial y exige una hermenéutica simbólica, la cual abre espacios a la ensoñación poética. De por sí, esta pintura es hermana íntima de la poesía, nos hace visible lo invisible, descifra lo indescifrable, comunica lo incomunicable y, con una profunda pulsión metafórica, bucea en la inmanencia mundana, encontrando allí lo maravilloso, la gracia en la desgracia de lo real. El ojo no sólo ve presencias sino algo oculto tras insinuantes velos. Son los espacios que el artista ofrece al espectador para que construya su extravío o un encuentro consigo mismo.

Su arte instaura un universo visual encantado y desencantado, realista e imaginativo, donde se espiritualiza la materia, encontrando en ella lo sagrado, un aura en lo secular de la realidad. La frase del poeta argentino Enrique Molina bien podría ser enunciada por este artista: “ la divinidad está en las cosas”; o, en palabras de Chagall, nos muestra “el aspecto fantasmal de las cosas que sólo ven raras personas”. A lo terrestre le da dignidad estética, extrayendo de los objetos inanimados un ánima metafórica (Véase la instalación “Pueblo Feroz – 2002, y su obra-acción “Últimas mariposas muertas”- 2000)/nota 2.

La pintura de Insuasty rescata, con su fuerza terrestre, las energías culturales en constante transformación y peregrinaje. Obra telúrica ésta, sostenida desde lo erótico, lo sagrado y profano, indagando en la significación de nuestros imaginarios más profundos y secretos. La metáfora es su universo, la singularidad poética, su más alta ganancia estética. Pintura que une lo instintivo-sensorial con el abstraccionismo-simbólico; las raíces arcaicas de imágenes ancestrales de un inconsciente mítico-sagrado, con una abstracción geométrica psíquica. De modo que, planos, líneas, cuadrados, rectángulos y círculos dialogan con formas asimétricas, volubles, volátiles, caóticas, construyendo una imaginería mixta, con arquetipos primitivos y urbanos modernos. Su trabajo provoca en el observador un estado de reminiscencia sensorial, pues lo reenvía a “fantasmas” archivados en la memoria, a la vez que da conciencia de la desacralización y del desencanto producidos por la razón instrumental y utensiliar en el mundo contemporáneo. He aquí el origen de aquella sensación de misterio, de terror y milagro que nos produce.

En estas búsquedas, Insuasty aprovecha el experimentalismo vanguardista introduciendo el azar como posibilidad creadora. “Hacer esencial el azar”, dejó escrito Paul Klee, y Edgar Insuasty asume, como actitud exploratoria inicial, la fecunda ganancia del azar, hasta encontrar técnicas personales, formas insólitas y originales que, en su terraza-taller de la calle Palos de la Frontera en Madrid, ha podido descubrir, lograr. Igual a la visión que Max Ernst tuvo en 1925, cuando contemplaba el suelo marcado por miles de rayaduras, sobre el cual, dice Ernst “hice una serie de dibujos de las baldosas echando sobre ellas, al azar, hojas de papel y luego ennegreciéndolas por frotación de un lápiz”/nota 3, Insuasty experimenta, para encontrar, en las primeras de cambio, texturas alucinantes, provocadoras y exquisitas.

Obra íntima-interior y comunitaria-exterior, consciente de la desintegración y fragmentación de la realidad en el mundo actual y de la expulsión de los reinos de lo real –de allí su fatalismo abstracto y figurativo-, pero, a la vez, en procura de conquistar, en medio de ese vacío óntico-gnoseológico, la sensación poética de lo existente, la belleza de lo terrible que, en palabras de Rainer María Rilke, los humanos “todavía podemos soportar”.
 
nota 1. Sobre esta obra el artista cometa: “Hay cuerpos que nunca dejan de latir -permanecen- y los hay también que se detienen -emigran-. Aparentemente la diferencia entre la vida y la muerte es el movimiento constante que media y posibilita la acción; lo que parece eterno, con el tiempo se vuelve frágil aún en la palpitación. La fragilidad del cuerpo es la constante de una sociedad en crisis. Dos corazones iluminados son el prototipo de la ilusión -huida- irónicamente disigurada. Huír de la barbarie o de nosotros mismos nos hace frágiles a pesar de la resistencia. Esta pieza elemental evoca la ironía de la ilusión; aquí, la sutura es la falacia del olvido”. (Véase, Museo Virtual de Arte- Universidad de Nariño-, Página web).
 
nota 2. A propósito de la obra-acción “Últimas mariposas muertas” Edgar Insuasty declara: “Cinco por minuto es la cifra que estadísticamente corresponde al número de personas que caen muertas bajo el síndrome de la violencia en Colombia. Ahora yo estoy al otro lado, en otro país y esa situación lejana, como a muchos otros, me suena exagerada. Los “muñecos” caídos son como mariposas cazadas para insectario, el insectario que es ese país. Yo cocino en café miles de mariposas, filtros de café que al ser abiertos sugieren formas aladas.
En la terraza final de un edificio de cinco pisos en la calle Palos de la Frontera, coloco montones de filtros cocinados que con el viento y el sol se secan y esparcen por todo el suelo jugando a luchar por salir de las barreras que son los muros de cemento que nos separan del abismo.
Hay quienes logran salir. Emigran. Las que se quedan son capturadas y dispuestas sobre un muro de icopor a la manera de un enorme cementerio, el campo santo en que suelen convertirse las naciones. Esta obra-acción quiere reflejar estos aspectos. La delicadeza de las alas de mariposa sugiere la innata fragilidad del ser humano y su relación con la dureza del caos que aumenta a medida que aumentan las superpoblaciones descontroladas” (Véase, Museo Virtual de Arte- Universidad de Nariño-, Página web).

 
nota 3. Max Ernst prosigue: “ Cuando puse los ojos sobre el resultado, quedé atónico con una súbita sensación aguda de series alucinantes de dibujos superpuestos y en contrastes”.
 
* CARLOS FAJARDO FAJARDO
Nació en Santiago de Cali, Colombia, en 1957. Poeta, investigador y ensayista. Filósofo de la Universidad del Cauca. Magíster en Literatura de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá y Doctor en Literatura de la UNED (España). Cofundador y exdirector de la Corporación Si Mañana Despierto, dedicada a la creación e investigación de la literatura. Es profesor de estética, historia del arte y literatura en la Universidad de la Salle y en los postgrados de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Bogotá.

Tiene publicadas, entre otras obras, Origen de Silencios. Fundación Banco de Estado, Popayán (1981), Serenidad Sitiada, Si Mañana Despierto Ediciones, Bogotá (1990), Veraneras, premio de poesía Antonio Llanos, Si Mañana Despierto Ediciones, Santafé de Bogotá (1995), Atlas de callejerías. Trilce Editores, Santafé de Bogotá (1997) Charlas a la Intemperie. Universidad INCCA de Colombia, 2000. Estética y posmodernidad. Nuevos contextos y sensibilidades, Editorial Abya-yala, de Quito, Ecuador, 2001, Tierra de Sol, Premio de poesía Jorge Isaacs, Gobernación del Valle del Cauca, 2003, la antología de su poesía titulada Serenidad Sitiada, Universidad del Valle, 2004, y varios ensayos en revistas especializadas y diarios nacionales e internacionales.

Sus poemas y ensayos han sido traducidos al inglés, italiano y portugués. Ganador del premio de poesía Antonio Llanos, Santiago de Cali 1991; segundo premio en el Primer Concurso Nacional de Poesía ICFES, 1984; Mención de Honor en el Premio Jorge Isaacs 1996 y 1997; Mención de Honor Premio Ciudad de Bogotá, 1994. El premio de poesía Jorge Isaacs le fue otorgado en diciembre de 2003.
carfajardo@hotmail.com

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